La vuelta al cole más incierta

La vuelta al cole más incierta

LA VUELTA AL COLE MÁS INCIERTA

Desde hace un par de semanas sois muchas las que me preguntáis por este tema. Preguntáis mi opinión como profesional y, algunas, como madre.

Ha llegado septiembre y, a día de hoy, la mayoría de nosotros no tenemos claro qué va a pasar ni en qué condiciones será esa vuelta al cole.

Ahora sabemos que van a volver, que, al contrario de lo que nos decían hace unos meses, los niños no son los grandes contagiadores que se creía.

También sabemos, a día de hoy (pensad que este virus es completamente nuevo para todos), que si se contagian, sus síntomas son mucho más leves o, incluso, asintomáticos.

Partiendo de ahí, y teniendo en cuenta la necesidad de los adultos de volver a trabajar y de los niños y las niñas volver al cole y relacionarse con sus iguales, pues han decidido volver a abrir las aulas. ¿Pero bajo qué condiciones?

Lo primero es que nos dicen que no podemos reunirnos más de diez personas… pero en las aulas puede haber 20 alumnos. Será que los niños sólo cuentan la mitad.

Nos han dicho que harán grupos burbujay que esos grupos burbuja hay que intentar mantenerlos fuera del horario escolar. Eso quiere decir que no pueden hacer actividades extraescolares -a no ser que lo hagan con ese grupo burbuja-, que no pueden verse con los amigos que no vayan a su misma clase y, por supuesto, tampoco pueden juntarse con sus primos y primas.

Si lo pensamos bien, eso implica que nosotros, los padres y madres, no nos relacionemos con nuestros amigos para que nuestros hijos sigan en esos grupos burbuja.

Evidentemente, si queremos que nuestros hijos e hijas jueguen después del colegio, tenemos que vivir todos los del mismo grupo burbuja cerca porque si no, lo veo complicado.

También nos han dejado claro que, a partir de los seis años, tienen que llevar mascarilla durante todo el tiempo que permanezcan en el centro escolar…personalmente, no lo acabo de ver -aunque esta medida la entiendo-, es volcar en nuestros peques mucha responsabilidad por lo que se refiere al manejo correcto de las mascarillas y lo que puede conllevar no hacerlo como toca.

Por si esto fuera poco, exigen que incluso DENTRO DE LOS GRUPOS BURBUJAS se mantenga la distancia interpersonal de seguridad. Vamos por partes:

  • ¿Por qué se les exige a los menores cosas que no cumplimos los adultos? Los propios políticos que nos dicen esto lo hacen en rueda de prensa con o sin mascarilla -hay de todo- pero sin mantener la distancia de seguridad.
  • ¿Acaso no hay nadie alrededor de esas personas que toman las decisiones que sepa lo perjudicial que es a nivel psicológico que los niños no puedan jugar juntos? ESO ES TORTURA. SÍ, TORTURA. ¿Conoces los perros de Pavlov? Es lo mismo. Les ponemos a los niños a sus amigos delante pero no pueden acercarse a ellos.

A pesar de todo esto, nuestros niños y niñas deben ir al colegio. Sus polifacéticos maestros se encargarán de cuidar que usen la mascarilla correctamente, de que no se acerquen unos a otros, de tomar temperaturas, de detectar síntomas precoces de COVID, de hacer acompañamiento emocional y, por supuesto, de dar todo el contenido curricular que les corresponda. Todo ello sin olvidar que hay que recuperar lo que quedó pendiente el curso pasado. ¿En serio? Nos toman por tontos.

Entiendo que las familias tenemos que trabajar, que muchas no tenemos donde dejar a nuestros hijos e hijas mientras lo hacemos, que en algunas familias hay personas de riesgo, que algunos niños son de riesgo, que hay niños que si no van al cole no tienen para comer…todo eso es muy complejo, pero ¿de verdad se ha pensado en todas esas posibilidades? Yo creo que no.

De haberlo hecho habrían surgido muchas opciones como permitir el homeschooling (creo que una pandemia es una causa mayor), fomentar los bosques escuela, permitir que los coles sean el máximo tiempo posible al aire libre… Como dicen los gallegos, opciones haberlas haylas, pero eso significa romper el sistema tradicional de enseñanza en este país basado en la verticalidad, las clases magistrales y el cortarnos a todos por el mismo patrón.

Así que ésta es la situación que tenemos. ¿Y qué vamos a hacer? Sinceramente creo que cada familia debería poder hacer, sin miedo a represalias, lo que mejor se adapte a sus circunstancias personales.

Entiendo que si los niños/as están en casa no se sabe lo que hacen/aprenden, pero si se regulase, las familias que optasen por esa opción podrían tener contacto con el colegio y seguir las pautas que se le diesen.

Además, permitiendo eso, bajarían las ratios de forma natural para que quienes necesitan o quieren llevar a sus peques al colegio, lo hicieran con muchas más garantías.

En fin familias, que una vez más, las familias y, en especial la infancia, SOMOS LOS GRANDES OLVIDADOS EN ESTA PANDEMIA.

Dicho esto, ¿qué podemos hacer nosotros como pa/madres?

  • Lo primero es observar, aceptar y gestionar NUESTRAS emociones (recuerda que se las podemos “contagiárselas” a nuestros peques).
  • Y después, acompañarles, escucharles y validarles en sus emociones.

Eso sí, te quiero pedir una cosa que empiezo a oír mucho:

NO LES CUELGUES A TUS HIJOS E HIJAS LA ETIQUETA DE HÉROES.

No son héroes. Eso es una responsabilidad muy grande. No podemos decirles que de ellos depende que nos contagiemos nosotros, de que muera alguien ni nada de todo eso. Son niños, son niñas y como tales se van a equivocar. Se olvidarán de ponerse la mascarilla o de lavarse las manos, y si luego hay un contagio cercano se sentirán tremendamente culpables. Así que, por favor, cuida el mensaje que les das en todo esto.

Si quieres profundizar en lo que opinan los expertos te paso este enlace a la entrevista que hace un periódico a expertos como Rafa Guerrero y Marisa Moya.

Un abrazo y, como dice Vader, que la fuerza te acompañe.

Raquel

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