QUÉ SON LAS RABIETAS DE NUESTROS HIJOS

QUÉ SON LAS RABIETAS DE NUESTROS HIJOS

La semana pasada hablábamos de cómo gestionar las rabietas de nuestros hijos, de las estrategias que podemos utilizar para que esa etapa sea un aprendizaje más, pero nos falta explicar la parte más teórica, el porqué suceden. Creo que para que nos resulte mucho más fácil aplicar las estrategias propuestas y seamos capaces de cambiar la mirada hacia nuestros hijos en esos momentos de conflicto, es necesario, imprescindible diría yo, comprender qué es lo que pasa en esos momentos por la cabeza de nuestros peques.

Lo primero que quiero que tengáis presente es que TODOS los niños tendrán rabietas sean criados con el estilo educativo que sea. ¿Porqué? Por que las rabietas, lejos de ser un síntoma de un niño malcriado o maleducado, son el síntoma de un niño frustrado. Las rabietas forman parte de un proceso de desarrollo de habilidades sociales y de autorregulación emocional. No pueden aprender a gestionar su rabia, enfado o frustración si no la sienten primero. Se trata del canal que utilizan los pequeños para expresar las emociones negativas que sienten de forma intensa como la rabia o el enfado y que no saben regular. Hay que tener muy presente que la etapa de las rabietas es una etapa NORMAL Y NECESARIA para en sano desarrollo emocional de nuestros hijos, con ella aprenden a tolerar la frustración, a expresar sus emociones negativas y a manifestar su independencia.

Como os comenté la semana pasada, cuando hablamos de rabietas estamos hablando de los típicos enfados, pataletas y pérdidas de control de los niños con edades comprendidas entre los 18 meses y los 5 años de edad aproximadamente. Si, como padres, madres, educadores, abuelos, cuidadores… aprendemos a manejar esta etapa de forma respetuosa, el resultado no será que no tengan rabietas (recordad que son necesarias), sino que tendremos niños más equilibrados, más tranquilos y con menos rabietas. No será una constante en casa. Intentad ver esta etapa como una oportunidad que tienen nuestros hijos para ganar en tolerancia al tiempo que nosotros les enseñamos habilidades emocionales para conseguir una buena inteligencia emocional. Es lo que queremos todos, ¿no?
QUÉ SON LAS RABIETAS DE NUESTROS HIJOS

¿POR QUÉ SURGEN LAS RABIETAS?

Las rabietas pueden surgir por varias cosas. Una de las más importantes es la recién estrenada autonomía que tienen nuestros hijos a partir de los 2 años de edad. A esa edad el niño ha ganado ya determinadas habilidades que le hacen ser más independiente, ha ganado madurez. Pensadlo un poco: sabe caminar, correr, subir y bajar de los sitios…también ha aprendido a expresar lo que quiere con palabras e incluso alguna pequeña frase. Todo ello le da un poder que quiere y necesita empezar a practicar. Nuestro bebé ya no es tan bebé, ya no depende tanto de nosotros.

A esta edad empiezan a expresar lo que quieren, y lo quieren enseguida. No pueden esperar y si les hacemos esperar o nuestra respuesta es negativa surge la rabieta. Y surge por la frustración que, debida a su inmadurez emocional, no sabe gestionar.

Aquí quiero hacer un pequeño inciso sobre cómo se forma el cerebro para que podáis entender mejor lo que os digo. El cerebro está estructurado en tres partes:

  • El cerebro reptiliano: es el cerebro de la supervivencia. Ayuda a que nuestro cuerpo funcione. Se encarga de la lucha y la huida, de la reproducción, de la alimentación, de buscar placer… Nacemos con él ya desarrollado. En él se encuentra la amígdala, que es la especialista en cuestiones emocionales y está muy ligada a los procesos de aprendizaje y memoria emocional. La amígdala es tan poderosa que puede ocurrir que movilice el cuerpo ante emociones fuertes como el miedo antes de que el cerebro racional (neocortex) sepa qué ha pasado.

  • El neocortex: o cerebro humano. Está situado en la corteza cerebral y maneja el lenguaje, la cognición, el raciocinio y los movimientos voluntarios. Es la parte más evolucionada del cerebro como especie, nos permite estar racionales. Se va formando poco a poco desde el momento del nacimiento y termina de formarse nada más y nada menos que alrededor de los 30 años de edad.

El sistema límbico: o cerebro emocional. Lleva el control de las emociones. Es el cerebro animal, el menos evolucionado como especie. Es el que utilizan los niños hasta que el neocortex va tomando terreno.

Una vez explicado esto, es mucho más fácil entender que las rabietas no surgen porque nuestros hijos son unos malcriados o maleducados y sí porque son personas en desarrollo. Podemos decir que surgen: a) porque no han conseguido lo que querían (comer un helado en lugar de la fruta, llevar el pelo suelto en vez de una coleta, ponerse un jersey en vez de una camiseta…) b) porque las cosas no han salido como ellos querían (un dibujo que no queda como quería, las construcciones que se le caen, no consigue montar una pista de algún juguete…) c) hay alguna necesidad no satisfecha (cansacio, hambre, sueño…).

Una vez explicado todo esto nos resultará más fácil entender y poner en práctica las estrategias de las que hablamos la semana pasada. Y recordad, no nos están manipulando ni son unos malcriados, son personas en desarrollo que en esos momentos nos necesitan más que nunca.

Gracias por leerme y, ya sabéis que si compartís, le dais al “me gusta” o me dejáis vuestros comentarios os estaré muy agradecida.

Un abrazo,

Raquel.
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