¿PARA QUÉ SIRVEN LAS TABLAS DE RUTINAS?

¿PARA QUÉ SIRVEN LAS TABLAS DE RUTINAS?

A raíz de sacar a la venta MIS TARJETAS DE RUTINAS, sois muchas las familias que me preguntáis si realmente son útiles las tablas de rutinas y para qué sirven. Las familias que habéis trabajado conmigo o habéis asistido a alguno de mis cursos y talleres ya lo sabéis, pero aun así, he decidido hacer un post explicando bien esta herramienta, así disipamos dudas.

Las tablas de rutinas no son una herramienta nueva ni que haya surgido con la corriente de la educación respetuosa. Las tablas de rutinas se han utilizado desde hace décadas en educación como técnicas de modificación de conducta. Es decir, desde el conductismo, con la intención de conseguir que los niños y las niñas hicieran lo que nosotros queríamos a cambio de un premio o para evitar un castigo. Se las conocía también como tabla de recompensas. ¿Te suenan?

Como ves, no son nada nuevo. Lo que puede ser relativamente nuevo es el enfoque que queremos darles desde la disciplina positiva, ya que lo que se pretende es que sea una herramienta que disminuya los conflictos entre padres/madres e hijos/as que surgen en el día a día (como se hacía tradicionalmente) PERO DESDE EL RESPETO Y SIN UTILIZAR LOS PREMIOS Y CASTIGOS.

Las rutinas, si las utilizamos correctamente, son una herramienta muy potente para evitar las luchas de poder, a la vez que ayudan a que los niños y niñas se sientan más capaces usando su poder de forma constructiva.

La mayoría de los conflictos que surgen entre padres/madres e hijos/as, se deben a las rutinas cotidianas. Para minimizarlos podemos ayudarnos de una tabla de rutinas específica para nuestra familia y nuestra situación. Dicha tabla, además de ayudarnos a evitar los gritos y amenazas, fomentará la autonomía, la independencia, la colaboración, la autoestima y la responsabilidad de nuestros hijos e hijas.

Los niños y las niñas se sienten motivados/as y emponderados/as para cooperar cuando les incluimos de forma respetuosa en la resolución de conflictos, incluyendo la tabla de rutinas.

Como te digo, para que la tabla de rutinas funcione es muy importante involucrar a nuestro hijo o hija en su creación, permitiéndole decidir todo lo que pueda (no pueden elegir no lavarse los dientes, pero sí pueden decidir si lavárselos antes de ponerse el pijama o después). ¿Se entiende?

Veamos cómo hacerlo:

1º Explicamos a los/as peques que juntos crearemos la tabla de rutinas para que nos ayude en nuestro día a día.

2º Plantearemos una situación que suele ser fuente de conflictos. Por ejemplo, la hora de acostarse. Y le pediremos a nuestro hijo/a que nos diga todo lo que tiene que hacer antes de acostarse desde que terminamos de cenar.

3º Lo anotamos todo y, teniendo en cuenta su opinión, lo ordenamos. Es posible que haya dicho demasiadas cosas y tengamos que acotar la lista. En ese caso se lo explicaremos.

4º Una vez que está todo decidido, las colocamos en orden y las ponemos en un lugar bien visible.

¿Y CÓMO TIENE QUE SER UNA TABLA DE RUTINAS PARA QUE SEA EFICAZ?

  • Pues tiene que tener una imágenes claras, sencillas e intuitivas que permitan a nuestros peques identificar lo que viene después sin necesidad de que les ayudemos.
  • Podéis descargaros las imágenes de internet, hacer fotos de vuestros peques haciendo la actividad en sí, o comprarlas ya hechas como las que tienes en mi
  • Por último, ponedlas en lugar visible y de fácil acceso para que puedan manipularlas sin problemas.

A partir de ahí, deja que las rutinas manden y cuando tu peque no quiera hacer algo pregúntale ¿qué dice la tabla de rutinas que toca ahora?

¿Te ha gustado? ¿Te ha resultado útil? ¡Te leo en comentarios!

Y si sabes de alguien a quien pueda interesarle, ¡Compártelo! Te lo agradeceré muchísimo 😉

 

Un abrazo,

Raquel.

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